SEIS MESES DE LA PANDEMIA EN COSTA RICA

COMPARADO CON SEIS MESES DE PANDEMIA EN 36 PAISES DEL MUNDO



POR GRUPOS DE EDAD

Descripción General:

Durante los primeros seis meses luego de la aparición del primer caso de COVID19 en cada país, la pandemia se ha manifestado de diferentes maneras que podrían estar influenciadas o no, por las decisiones tempranas o tardías que cada país haya implementado. Los indicadores entre países son revisados regularmente tratando de implementar las mejores prácticas y evitar las que por el contrario  podrían considerarse con un efecto negativo o al menos ningún efecto. Sin embargo, diferencias en la estructura de la población, en el tiempo transcurrido desde la aparición del primer caso en cada país, en la cantidad de pruebas que realizan, en el registro de los casos y muertes, en la calidad y la forma en que cada uno recoge y reporta sus datos puede generar sesgos y distorsión  de los resultados al momento de realizar comparaciones.


Aún así, estas comparaciones son importantes si se consideran esas diferencias, si se analizan los resultados de manera integral y se buscan estrategias que permitan minimizar algunos de los sesgos.  Algunas de estas estrategias que se consideran en el presente reporte son:


1. Situar a todos los países objeto de estudio en un mismo momento en el tiempo: seis meses del primer caso reportado

2. Desglozar los indicadores por grupos de edad para visualizar las diferencias provocadas por la estructura poblacional de cada país.

3. Seleccionar países que al momento del análisis presentaban datos desglozados por grupos de edad.

Aclaración: la mayoría de los países incluidos en este análisis publican diariamente sus datos desagregados por decenios y otros que aunque con grupos de edad más amplios se pueden reagrupar. Para aquellos que no publican sus datos diariamente pero sí con cierta regularidad se aplicó la última distribución porcentual disponible al total de casos a los seis meses

4. Analizar los indicadores de manera integral, respetando su aporte individual 

Objetivo principal:

Igual que con otras enfermedades, las actividades más importantes y de mayor impacto deben orientarse a canalizar los esfuerzos hacia la prevención de la enfermedad de manera individual y la contención de la pandemia de manera colectiva, que al momento actual de la pandemia por COVID19 y antes de que aparezca una vacuna, será producto de todas aquellas medidas que inciden directamente en el comportamiento de las personas y sobre la cual deben de recaer la mayor cantidad de esfuerzos.


Es aquí donde responder algunas de las siguientes interrogantes podría ayudar a prevenir la exposición y el contagio:


- Existen diferencias de estos indicadores en los diferentes grupos de población entre países ?

- Cuál indicador es mejor para medir el resultado de las medidas implementadas ? Incidencia, letalidad o mortalidad ?

- Estrategias para convivir con el COVID19, al menos mientras tenemos una vacuna segura y mitigar el impacto ?


Para iniciar este análisis, se muestran algunos de los indicadores generales más comunes y ya bien conocidos para luego ir complementando con otros indicadores más detallados que permitan de alguna manera dar respuesta a las interrogantes expuestas.

1-Frecuencias Absolutas:

Los siguientes indicadores son esenciales y miden la frecuencia absoluta de eventos en cada país a los seis meses. Aunque no deberían utilizarse para el análisis comparativo entre países, ya que este tipo de indicador solo mide cantidades de un evento que en la mayoría de los casos está relacionada al tamaño de la población, sí son útiles para ir midiendo la evolución en el tiempo de manera individual para cada país. A partir de estas mediciones además, se  construyen otros indicadores como frecuencias relativas y tasas siendo más apropiados para la comparación....

VER INTERPRETACION DEL INDICADOR

Las cifras anteriores son muy dinámicas y aún es tempraño para conocer cuál será el número final de casos y muertes por COVID-19 en cada país, pues todavía existen gran cantidad de contagios, además de que solamente se conocen aquellos confirmados por laboratorio o por nexo epidemiológico. Se desconocen los casos que no se diagnosticaron, generalmente porque pasaron asintomáticos o con síntomas leves y que posteriormente por pruebas específicas podrían medirse.


Puede observarse como a los 6 meses del primer caso reportado, USA, Italia, Sudáfrica, Colombia, México, Perú ocupan los primeros lugares en cantidad de casos y muertes, sin embargo estos países se también tienen gran cantidad de población. Otros países como Islandia, Uruguay, Nueva Zelanda, Costa Rica, Dinamarca que tienen la cantidad de población más baja, presentan menor cantidad de casos y muertes.


Aunque la simple medida no refleja la magnitud del  problema, este compartamiento de que a mayor población más casos y a menor, menos casos, se podría esperar.  Sin embargo, con estos simples indicadores ya se pueden ir visualizando algunos países con excepción a la premisa anterior, es decir países con mucha población pero poca cantidad de casos o viceversa. Es así como China, Vietnam, Japón, Mozambique tienen gran cantidad de población pero poco casos y muertes o Panamá cuya población es pequeña pero la cantidad de casos y muertes es más alta.


Sin embargo, como se mencionó anteriormente la verdadera magnitud del problema solo será posible cuando se mida la  relación existente de estos eventos y la población.

2-Indicadores de testeo:

El porcentaje de positividad es un indicador que muestra el número de casos que dieron positivo de cada 100 exámenes de PCR que se realizan para det ectar COVID-19. Es un indicador muy relevante para tener una dimensión de la propagación de la enfermedad. Sin embargo, es un indicador que debe revisarse a la luz de la cantidad de muestras realizadas. Una tasa baja significa que el virus no circula tanto, pero depende de la población que haya sido testeada.


Si bien un porcentaje de positividad del 0% sería ideal (significando que hay poca o ninguna propagación), la recomendación de la OPS es situarse por debajo del 10% , bajo la premisa de que se realiza una cantidad apropiada de muestras en la búsqueda activa de casos sospechosos que se mide con el indicador de la Tasa de testeos por millón de habitantes, lo cual es importante para el rastreo de contactos y la detección temprana de casos.


Otro indicador es el número de muestras requerido para detectar un caso. Este indicador actúa a la inversa del porcentaje de positividad, es decir que indica cuántas pruebas se realizan por cada caso detectado. La recomendación de OPS es que un resultado de 10 a 30 pruebas para detectar un caso positivo es adecuado para un buen control de la pandemia.


Un cumplimiento apropiado de estos indicadores permite detectar la mayor cantidad de casos y de esa forma ayudar a disminuir los contagios y en la contención de la pandemia.


Un indicador de testeo alto, un porcentaje de positividad menor a un 10% y una tasa de 10 a 30 para la detección de un caso, indica que la búsqueda de casos sospechosos, el aislamiento temprano y rastreo de contactos de casos confirmados, así como el cumplimiento de las medidas de protección está dando resultados y refleja que la enfermedad no se propaga tanto y que se están detectando la mayoría de los casos.


Un indicador de testeo moderado (o alto), un porcentaje de positividad más alto del 10% y una cantidad de muestras menor a 10 para la detección de un caso refleja una propagación alta del virus con poca detección temprana de casos sospechosos y poco éxito en las medidas de protección por parte de la población.


Casos extremos de testeo bajo con positividad alta podría significar que solo se estén testeando casos sintomáticos. Si la positividad es baja con testeos bajos deberá revisarse a la par del indicador de mortalidad para ver si el resultado es por pocas pruebas (mortalidad alta) o por la contención de la pandemia (mortalidad baja)

VER INTERPRETACION DEL INDICADOR

Dada la descripción previa para los 3 indicadores anteriores, se podría estimar que un país con: - una tasa media o alta de testeo, - un % de positividad menor de 10 y - una cantidad de muestras entre 10 y 30 para la detección de un caso, estaría dentro de lo recomendable para controlar la propagación del virus.


Tal sería entonces el caso de todos los países de Europa así como China, Canadá, USA, Uruguay y El Salvador que a los 6 meses del primer caso registrado alcanzaron el valor de referencia recomendado. Los otros países de Asia y Mozambique aunque han alcanzado los valores recomendados, cuentan con una tasa de testeo muy baja por lo que podría estarse subestimándose la cantidad real de casos y hay que complementarlos con los indicadores de mortalidad.


Para el resto de países de Latinoamérica, dado que los indicadores no alcanzan los valores recomendados por la OPS podría significar que aún hay una alta propagación del virus y poco cumplimiento de medidas por parte de la población.


Estos indicadores sin embargo, serán analizados más adelante en este informe a la luz de los resultados de otros indicadores.

3-Incidencia de Casos Confirmados Total y por Grupos de Edad

La tasa de incidencia es el número de casos confirmados por laboratorio o nexo epidemiológico dividido por la población expuesta susceptible al virus durante los 6 meses posteriores a la aparición del primer caso y permite visualizar qué tanto se ha propagado la enfermedad en la población ya que a diferencia de la frecuencia absoluta relaciona los casos con la población. A continuación se muestra la incidencia de COVID19 para la población general y por grupos de edad con el objetivo de conocer diferencias en su presentación.


Como se comentó en la descripción general diferencias en este indicador entre distintos países no necesariamente significa que la situación en  un país sea mejor o peor que en otro, ya que este indicador puede subir o bajar dependiendo en gran medida de la cantidad de muestras realizadas y la cantidad de casos positivos detectados. Es posible que un país con una tasa alta de propagación que realice más cantidad de muestras, tenga una tasa de incidencia mayor que uno que no realice tantas pruebas y sin embargo,  de manera oculta tener la misma tasa de incidencia.

VER INTERPRETACION DEL INDICADOR

En el primer gráfico  se observa que los primeros 10 lugares de la tasa de incidencia de casos que se han confirmado o diagnosticado por laboratorio o por nexo epidemiológico por 100,000 habitantes en la población general a 6 meses del primer caso, están ocupados por 6 países latinoamericanos (incluyendo Costa Rica), Israel, Suráfrica y Singapur.


La misma tendencia se presenta al desglosar el indicador por grupos de edad, siendo que de 0 a 9 y de 20 a 59 años se suman Argentina e Islandia y de 60 y más años suben España, Suecia y Honduras a los primero 10 lugares y descienden USA, Costa Rica e Islandia.


Las posiciones más bajas en todos los gráficos con menos casos confirmados por 100,000 habitantes están ocupadas por los países del este y sudeste asiático, Mozambique, Kenia, Uruguay, Nueva Zelanda y Australia. Mientras que los países Europeos y México que en las frecuencias absolutas ocupaban los primeros lugares, descienden al centro de las gráficas al relacionarlos por la población.

4- Tasa de Letalidad General y por Grupos de Edad

La letalidad se refiere al total de  muertes ocurridas en relación al total de personas confirmadas o diagnosticadas por COVID19. Para el presente reporte se toman las muertes registradas durante los 6 meses luego del primer caso confirmado y los casos que se presentaron hasta dos semanas antes de cumplirse los 6 meses en cada país. Lo anterior basado en la evidencia que indica que el tiempo promedio para la resolución de un caso (para el fallecimiento puede ser mayor) va de los 14 a los 21 días, por lo que relacionar la cantidad de fallecidos al total de casos del mismo día podría estar subestimando casos que aún podrían sumarse a las muertes.


Aunque ya se ha comprobado que la letalidad es mayor en el grupo de edad de más de 60 años y que es la alta incidencia de enfermedades crónicas en este grupo lo que las hace más susceptibles a fallecer por esta enfermedad,  si la información está disponible es importante desglozar aún más este grupo.


De manera similar pero a la inversa del indicador de incidencia, diferencias en este indicador entre distintos países no necesariamente significa que la situación en  un país sea mejor o peor que en otro, ya que este indicador dependerá también de la cantidad de muestras realizadas y la cantidad de casos positivos detectados. Es así que por ejemplo un país que realice muchas muestras podría tener una letalidad más baja que otro con la misma cantidad de muertes pero menos cantidad de muestras, ambos con la misma población. Al final, la cantidad de muertes es la misma, pero con un valor del indicador muy diferente, por lo que este indicador debe analizarse con cuidado y a la luz de los indicadores de muestreo igual que los indicadores de incidencia.


La primera serie de gráficos que se presentan a continuación se refiere a la letalidad general y a los 3 principales grupos de edad (0-19), (20 a 59) y (60+)


La segunda serie corresponde al desgloce de la letalidad en el grupo de adultos mayores por decenios (60-69, 70-79 y 80+) para aquellos países que contaban con estos datos.

VER INTERPRETACION DEL INDICADOR

Al llegar a este punto del análisis puede observarse cómo la letalidad por sí sola podría crear falsas impresiones sobre los resultados de la pandemia al compararlo por país. Es así por ejemplo que Japón y Perú tienen igual y a la vez una tasa de letalidad moderada (alrededor de 5), siendo que Japón tiene una de las tasas de incidencia y mortalidad más bajas del mundo y Perú la más alta.


Otros países como Sudáfrica, Panamá y Chile a pesar de tener altas tasas de incidencia y mortalidad, muestran una letalidad más baja (2,43 - 2,44 - 2.77) que otros países con tasas más bajas de incidencia y mortalidad pero con  una letalidad más alta, como Uruguay, Japón, China (3,11- 5,29 - 5,55).

 

En el caso de Costa Rica a pesar de que las tasas de incidencia y mortalidad son más altas que en Uruguay, la letalidad es más baja (1,65 vs 3,18).


En resumen, en Perú, Sudáfrica, Panamá, Chile y Costa Rica mueren proporcionalmente menos o igual cantidad de personas en relación al total de casos confirmados que en Japón, Uruguay y China, sin embargo en estos países la mortalidad general es más baja en el contexto de toda la población.


Por lo tanto, este indicador lo que nos indica es cuanta gente muere del total de casos reportados como confirmados, siendo solamente una proporción y debido a la variación en estas mediciones, es importante revisar este indicador desglozado por grupos de edad ya que su valor aumenta de manera importante en la población mayor de 60 años y dentro de esta en  la de 80 años y más.


En los grupos más jóvenes (0 a 19 y de 20 a 59 años), todos los países reportan entre 0 y 2 muertes por 100 casos confirmados, a excepción de Ecuador que reporta más de 6 en ambos grupos y México que reporta más de 6 en el grupo de 20 a 59 años , ocupando los primeros lugares en letalidad en estos grupos.

 

En  el grupo de personas de 60 años y más, Reino Unido y México reportan la letalidad más alta (más de 34 muertes por cada 100 casos confirmados) y la más baja la reportan Vietnam, Singapur, Mozambique, Islandia, Kenia, Ecuador, Taiwan, Australia e Israel (menos de 10), mientras que todos los demás se encuentran entre 10 y 20.

 

Dada la alta letalidad en el grupo de 60 y más años, se presenta además el desgloce por decenios en este grupo de edad. Se podría esperar que el comportamiento por decenios sea similar al comportamiento del grupo completo en todos los países. Esto se cumple para algunos países como Reino Unido, México, Colombia, Perú, USA e Italia.

En el caso de España, Costa Rica y Sudáfrica, puede observarse que España reporta una letalidad de 60 años y más, mayor en 2% que Costa Rica (14,45 vs 12,25) y en Sudáfrica es 2% menor  (10,85  vs 12,25), sin embargo al desglozarlo por decenios se observa que en España más bien baja la letalidad sobre todo en los grupos de 70 a 79 (13,83 vs 19,15) y de 80+ (20,54 vs 29,23), mientras que en Sudáfrica sube en el grupo de 60 a 69 (8,47 vs 5), a pesar de que la tasa de mortalidad en esos grupos es más alta que en Costa Rica. Lo anterior posiblemente se justifique porque las tasas de testeo que además son más altas en estos países están orientadas a aumentar la detección de casos sobre todo en el grupo de 80+ en el caso de España y de 60 a 69 en el caso de Sudáfrica, lo cual se refleja en la mayor incidencia de casos por 100,000 habitantes.

Lo mismo sucede con Taiwan donde la tasa de letalidad en el grupo de 60 años y más es mayor en Costa Rica (12,25 vs 6,45), sin embargo al desglozarlo por decenio en Taiwan aumenta en el grupo de 80 años y más (33,33 vs 29,3) a pesar de que Taiwan tiene una de las más bajas incidencias y mortalidades en el mundo).


Todo lo anterior es una demostración de que el indicador de letalidad, es útil si se compara con otros indicadores.

5-Tasas de mortalidad general y por grupos de edad

La tasa de mortalidad calcula la proporción entre el número de fallecidos de cada país por COVID19 a los 6 meses del primer caso y la población total calculada para el período. 


La diferencia entre la tasa de mortalidad y la tasa de letalidad es que la primera se calcula tomando como referencia a la población total, mientras que la segunda solo tiene en cuenta a las personas confirmadas por la enfermedad.


La tasa de mortalidad, al ser calculada para un período de tiempo como son 6 meses para todos los países puede ayudar a reflejar diferencias en las medidas que ha tomado un país, sobre todo en la respuesta al manejo de los casos una vez confirmados. Aunque su cálculo no toma en cuenta los casos, si las muertes son pocas a pesar de que la incidencia pueda ser alta, reflejaría una respuesta oportuna de los servicios de salud.


Al comparar países con indicadores que se calculan en base a las características de la población como puede ser el sexo, la edad, la etnia, la densidad poblacional del país es importante tomar estos factores en consideración, dado que podrían reflejar diferencias significativas relacionadas a estos factores.


La primera serie de gráficos que se presentan a continuación se refiere a la mortalidad general y a los 3 principales grupos de edad (0-19), (20 a 59) y (60+).


La segunda serie corresponde al desgloce de la mortalidad en el grupo de adultos mayores por decenios (60-69, 70-79 y 80+).

VER INTERPRETACION DEL INDICADOR

En el análisis general puede observarse la gran variación que existe entre los países en la tasa de mortalidad general por cada 100,000 habitantes  que se resume a continuación:

1) Menos de 1: las más bajas están ocupadas por los países del este y sudeste de Asia, Oceanía y Mozambique

2) 1 a 4: Uruguay, Kenia, Islandia y República Checa

3) 10 a 20: Centroamérica (excepto Panamá), Israel, y algunos países de Europa (Alemania, Dinamarca, Suiza y Portugal)

4) 21 a 50: la mayor parte de países restantes

5) 51a 90: las más altas están ocupadas por Suecia, Italia, Chile, Reino Unido y Perú

Al desglozar la mortalidad por edades, se puede observar que:

1) 0 a 19 años en la mayoría de los países es casi "0", con Panamá y Perú en 1 y Ecuador y Chile en 5.

2) 20 a 50 años en la mayoría de países es menor a 5, incluyendo Costa Rica, así como Italia y Suecia que en la mortalidad general estaban entre los más altos. Guatemala, Honduras y El Salvador entre 11 y 15. Nuevamente Chile, Perú y Ecuador en los lugares más altos junto con México.

3) 60 y más años, la tasa de mortalidad muestra un orden similar a la mortalidad general pero mucho más altas como es de "esperar" por ser la población de riesgo y más vulnerable. Se exceptúan a este aumento pronunciado nuevamente Asia del Este y Sudeste, Oceanía, Mozambique y Uruguay.

Lo mismo sucede al desglozar el grupo de 60 y más, donde puede verse que el grupo más afectado en todos los países es de 80 años y más, con las mismas excepciones.

6-Tasas de Hospitalización en Costa Rica por grupos de edad

A continuación se presentan los indicadores de hospitalización en Costa Rica a los seis meses de la pandemia (4 de setiembre) que corresponde al total de casos que han sido hospitalizados de los que se reportan diariamente

Fuente: C.C.S.S., Área de Estadística en Salud. 04-9-2020

Conclusiones Generales

Dado que las mediciones que se han presentado en este informe confluyen en un mismo período de tiempo a 6 meses de la aparición del primer caso de COVID19 reportado en cada país, las siguientes conclusiones reflejan el comportamiento de la pandemia en los países en ese período específico y conforme cambien los períodos cambiarán también las mediciones. Incluso podrían modificarse las mediciones presentadas si hubiese algún ajuste a las mismas por país.

Luego de hacer una revisión inicial, se puede observar que los indicadores de incidencia de casos confirmados varían mucho entre los países, no siendo por lo tanto un dato exacto que refleje la incidencia real dado que no todos los casos son detectados. Es posible que la variación se deba principalmente a diferencias en las estrategias de testeo o búsqueda de casos positivos como podrá verse más adelante, o simplemente por aquellos casos asintomáticos que pasaron desapercibidos. Posteriormente, será importante actualizar la cantidad de casos con aquellos que se detecten también con pruebas serológicas.

Los indicadores de incidencia, por tanto por sí solos no se usarán para hacer análisis comparativos entre países, sin embargo, sí se mencionarán en relación con otros indicadores en donde podrían agregar algún valor y ligados a las tasas de testeo.

El índice de positividad aunque también está relacionado al testeo, aporta parámetros sobre el trabajo de rastreo y si se hacen más pruebas es posible que el porcentaje baje, pero también, si el trabajo de rastreo es bueno, el porcentaje irá bajando aunque el testeo no sea masivo.

También hay que tomar en cuenta que si el índice es alto podría ser por estar haciendo más pruebas en entornos de contactos de positivos y alrededor de brotes localizados.

Se iniciará entonces el análisis a partir de los indicadores de mortalidad e índice de positividad, con comentarios ligados a los otros indicadores. Los países se han clasificado en 3 grupos, basados en rangos de mortalidad arbitrarios para facilitar la comparación y que en un momento posterior sería importante ajustar:

1.       Países con más baja mortalidad general (0 a 4 por 100,000), más baja mortalidad por grupos de edad (0 a 14 por 100,000) e índice de positividad < 10:

 

Podría decirse que estos países son los que han tenido mejor respuesta ante la pandemia, pues el impacto en la mortalidad se ha visto poco afectado. Incluso podría ser que tampoco el impacto social y económico haya sido tan afectado por medidas extremas.

 

Vietnam, China, Japón, Taiwan, Corea del Sur, Singapur, República Checa, Islandia, Australia, Nueva Zelanda, Uruguay, Kenia y Mozambique reportan las más bajas tasas de mortalidad general (entre 0 a 4 por 100,000 habitantes) y por grupos de edad (alrededor de 0 en los grupos de 0-19 y de 20 a 59 y menor a 3 por 100,000 habitantes en el grupo de 60+ años, excepto Kenia (con 12), Islandia (con 13) y República Checa (con 14 por 100,000 habitantes), así como un índice de positividad < 5.

 

En relación  a la incidencia y las tasas de testeo:

 

·       Vietnam, Japón, Taiwan y Mozambique, tienen bajas tasas de testeo (menos de 10,000 pruebas por millón de habitantes), en una relación de menos del 0.5% de la población y con tasas de incidencia menor a 100 casos por 100,000 habitantes.

·       En los países donde el testeo ha sido alto, las tasas de incidencia a pesar de ser un poco más altas, siguen siendo bajas, aún en el grupo de 60+ años, lo que podría reflejar que la población más vulnerable está siendo más protegida del contagio, como en Uruguay, Corea del Sur, China, Singapur, República Checa, Australia y Nueva Zelanda con tasas de testeo entre 28,000 a 170,000 por millón de habitantes, en una relación del 3% a 17% de la población. Islandia ha realizado alrededor de 600,000 pruebas a una relación de 33% de la población.

 

Nota: Los porcentajes mencionados anteriormente serían en el supuesto que el total de pruebas fuera para confirmación de casos, sin embargo, en algunos países estos porcentajes posiblemente sean menos de la mitad, considerando que los tests sobre todo al inicio de la pandemia se realizaban para confirmación y para recuperación, igualmente se utilizan dos o más en un mismo caso para corroborar casos dudosos.

 

Un dato muy relevante que podría estar agregando valor a la baja mortalidad es la baja prevalencia de obesidad (al 2016) en Vietnam (2.1%), China (6.2%), Corea del Sur (4.7%), Japón (4.3%), Mozambique (7.2%), Kenia (7.1%) en relación con la mayoría de países a nivel mundial que tienen tasas mayores a 20% y siendo que  la obesidad es considerada como un factor de alto riesgo para las complicaciones de COVID19. Se dice que en Japón por ejemplo, la razón de esta baja prevalencia se debe a las grandes distancias que la población debe caminar para sus actividades diarias y en Vietnam a una campaña intensa en los últimos años para prevenir la obesidad. Dada su baja mortalidad, podría ser que estos países no han visto la necesidad de aumentar la cantidad de pruebas y por eso las bajas tasas de testeo. A su vez, las tasas de prevalencia para Diabetes Mellitus al 2016 estaban entre 3% y 7% a diferencia del promedio mundial que está sobre 9%.

En el caso de los países de Asia, se suma también que las medidas de protección como el distanciamiento, el uso de la mascarilla y el lavado de manos han sido implementadas en epidemias anteriores por lo que aunado a su cultura, su aplicación en esta pandemia es más fácil y las restricciones a las actividades diarias no han sido tan afectadas como en otros países.

 

2.       Países con ligero aumento en la mortalidad general (10 a 25 por 100,000 habitantes) y además con un ligero aumento en la tasa de mortalidad en uno o dos de los grupos de edad de 20 a 59 años (1 a 10 por 100,000) ó de 60+ años (30 a 150 por 100,000).

 

El ligero aumento en la mortalidad en este grupo de países en relación al grupo anterior, es muy posible que se debiera, de acuerdo a la evidencia existente, únicamente al riesgo asociado a los grupos de población vulnerable, pues estos países tienen una prevalencia más alta de obesidad desde 20% a 30% en toda la población, que aumenta de manera importante cuando se incluye el sobrepeso, así como de Diabetes Mellitus desde 6% a 10% y de Hipertensión Arterial entre 11% y 30%. Todas estas tasas son más altas que en el primer grupo de países.

 

Clasificados de acuerdo al índice de positividad en este grupo tenemos los siguientes países:

 

·       Países con índice de positividad < 10:

 

El Salvador (7.7%), Alemania (2.41%), Dinamarca (0.71%), Portugal (3.14%), Israel (4.81%), Suiza (4.24%) y Canadá (2.79%), que además tienen tasas de incidencia variable posiblemente más relacionada a las tasas de testeos.

 

·       Con índice de positividad > 10:

 

Incluye a Costa Rica (28%), Honduras (41%), Guatemala (30%) y Argentina (34%). Este porcentaje, indica que la propagación del contagio podría no estar controlada aún y aunque la mortalidad se mantuvo baja durante los primeros seis meses, pero con el riesgo asociado de aumentar a un ritmo mayor por la propagación. O, podría ser que los testeos se estén realizando en entornos de contactos de positivos y alrededor de brotes localizados. Las tasas de incidencia también variaron en estos países.

 

3.       Países con un aumento mayor en la tasa de mortalidad general  (>40 por 100,000 habitantes), y un aumento mayor en la tasa de mortalidad en los 3 grupos de edad: 0 a 19 años (0.2 a 2 por 100,000), 20 a 59 años (4 a 50 por 100,000) y de 60+ años (150 a 700 por 100,000).

 

Dadas las tasas de mortalidad más altas en estos países a diferencia de otros en el mismo período, además de los riesgos intrínsecos en la población vulnerable como la alta prevalencia de enfermedades crónicas que también están presentes, otros factores incidieron en la mortalidad, más relacionados a la prestación de los servicios de salud, dentro de los cuales se han mencionado sobre todo el colapso de los servicios en los hospitales y la capacidad instalada de previo en los sistemas de salud de los países.

 

·       Con índice de positividad < 10:

 

En este grupo se incluyen Suecia (9%), España (6%), Reino Unido (3%), Italia (3%) y USA (7%). Dado que el índice de positividad se encuentra menor a 10, se podría decir que a los 6 meses de evolución de la pandemia, el estado de propagación de los contagios estaban controlados sin embargo, esto sucedió a expensas de una mortalidad más alta en todos los grupos de edad. También se suma a este indicador, los altos porcentajes de muertes en las residencias para adultos mayores que se presentaron en estos países.

 

Destacan España, Reino Unido e Italia con tasas de testeo más altas e incidencias más bajas al final de este período.

 

·       Con índice de positividad > 10:

 

Incluye a Chile (18%), Panamá (28%), Perú (20%), Ecuador (35%), México (45%), Colombia (22%) y Sudáfrica (17%). Estos porcentajes indican que la propagación del contagio no solo no estaría controlada a los 6 meses, sino que además con la mortalidad más alta en todos los grupos de edad. Estos países, presentaron las tasas de incidencia más alta y a excepción de Chile, Panamá y Perú, las tasas de testeo más bajas.

 

Como conclusiones finales, además de la importancia de lograr optimizar la utilización de los recursos en los servicios de salud, controlando los contagios y de ser posible aumentando las capacidades de atención hospitalaria, y dado que la pandemia aún seguirá por un período más de tiempo, es importante también buscar medidas que promuevan los estilos de vida saludables que en el corto y mediano plazo pudieran generar resultados que incidan sobre la mortalidad, dirigiendo acciones también hacia la prevención, haciendo programas agresivos contra la obesidad, el fumado, y haciendo tamizajes en la población en aras de la detección temprana de enfermedades crónicas y por supuesto seguir protegiendo sobremanera a los adultos mayores y poblaciones vulnerables.