La mayoría de nosotros hemos realizado en múltiples ocasiones los famosos ejercicios de abdominales. Estos ejercicios, la mayoría de las veces, son ejecutados de forma incorrecta. A algunos de nosotros nos duele el cuello (cervicales) o la espalda (lumbares) tras realizar estos ejercicios, a otros nos ocurre que, tras hacer muchas series de abdominales, no obtenemos los resultados que esperábamos.
La verdad es que a todos nos gustaría mejorar nuestro vientre, marcar los abdominales, o simplemente reducir el volumen de la grasa acumulada en esa zona, a otros les gustaría poner su tripa un poco más dura y a las mujeres en general tener un vientre liso. Y es que en realidad a todos nos gustaría tener un vientre bonito.
Hoy nos vamos a dedicar a exponer la forma más correcta de hacer ejercicios de abdominales. Ya que aunque parezca un ejercicio sencillo, en realidad, y según las últimas investigaciones, los ejercicios llamados de abdominales no se ejecutan correctamente de forma habitual.
Respiración
Primeramente vamos a hablar sobre cómo vamos a respirar cuando hacemos abdominales. La mayoría de nosotros, cuando realizamos una repetición del ejercicio, expulsamos el aire cuando subimos el cuerpo, después, según bajamos, cogemos el aire, para subir de nuevo. Este es uno de los mayores errores que se cometen al hacer abdominales.
Cuando bajamos, debemos seguir expulsando el aire para que se mantenga el músculo en tensión y así siga trabajando. De esta forma se consigue un mayor resultado ya que con pocas repeticiones notaremos que el músculo ha trabajado. Esto se debe a que si tomamos el aire al bajar, los pulmones se expanden y desciende la presión abdominal, y como consecuencia, un menor resultado del ejercicio.
Técnica de ejecución
En segundo lugar existen típicos ejercicios abdominales que no son muy convenientes. En realidad todo lo que voy a exponer se basa en la anatomía funcional, en el movimiento del cuerpo. Y debido a que seria muy extenso explicar, todos los puntos aquí expuestos, sólo vamos a dar unas normas de cómo ejecutar los ejercicios.
Diremos que, básicamente, trataremos de anular en nuestros ejercicios de abdominales a otros músculos que también intervienen en la elevación de las piernas o el tronco, para así trabajar mejor los abdominales con menos repeticiones. Por ejemplo los típicos Sit-ups o ejercicios de subir el cuerpo a sentarse desde tumbado boca arriba, con las piernas estiradas o los Sit-ups Roman Chair (subir las piernas rectas con el cuerpo estirado) son ejercicios que pueden dañar a la altura de las lumbares.
Así pues, el ejercicio de elevar el tronco, se realizará con las piernas flexionadas, apoyando los talones y con las puntas de los pies hacia arriba y así colocados elevaremos los hombros para contraer. No debemos empujar con las manos entrelazadas tras el cuello, ni tirar con éste hacia arriba sino que debemos intentar elevar nuestro pecho. En el ejercicio de piernas, debemos procurar mantener los hombros y la cabeza un poco elevados, con un cojín o manteniéndolo nosotros mismos. También procuraremos que la espalda esté bien apoyada a la altura lumbar y nuestras piernas permanecerán algo flexionadas.
Los típicos ejercicios del banco de abdominales inclinado, son la mejor manera de dañarse la espalda, esto se debe a que es necesario tener una buena musculatura abdominal para realizar estos ejercicios, así pues aquellas personas no muy bien entrenadas en las abdominales, por favor absténganse de usar este ejercicio para avanzados.
En realidad hay que decir que estos no son más que unos pocos consejos, no todos, puesto que aún quedan muchas cosas por aclarar, como por ejemplo, el sinergismo o el orden en que se deben hacer las abdominales. Estas formarán parte de un segundo artículo más adelante.




